Comunidad Km11

Parroquia Sagrado Corazón de Jesús

Triangulo Perfecto: Mamá, Papá, Hijos

                                                                                                                                       La familia no puede existir sin una estrecha alianza entre los padres, pues el amor por sus hijos pasa a través de su relación conyugal.

“El amor de los padres por sus hijos no pasa sólo en línea directa hacia ellos sino, y esencialmente, a través de su relación conyugal”.

“Cuando los padres se aman, los hijos se sienten amados y el amor conyugal se transforma al interior de los hijos en la base de su autoestima. Cuando los padres se separan, desaparece esa seguridad de base, el hijo queda vulnerable y tarda mucho en recuperar la confianza en sí mismo”.

“Ya hemos pasado por épocas caracterizadas por padres napoleónicos, hoy vivimos en otra caracterizada por madres dominando la procreación. Pero a fuerza de sufrir los efectos de ambos errores, hoy la familia está entrando a descubrir, por la presión de sus propios hijos, que la familia no puede existir sin una estrecha alianza entre el padre y la madre”.

junio 25, 2008 Posted by | Material | Deja un comentario

Mensaje Al Pueblo De DIOS

Los obispos argentinos compartimos “los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias” del pueblo al que pertenecemos y servimos en esta hora delicada y providencial de nuestra vida nacional.

Desde nuestra fe acudimos a Jesucristo, Señor de la historia, y le dirigimos una súplica confiada para poner bajo su mirada protectora las preocupaciones, desvelos y esperanzas de los argentinos. A Él le ofrecemos nuestro compromiso pastoral en favor del pueblo, especialmente de sus miembros más pobres, débiles y sufrientes.

Por ello peregrinamos, como lo hace el pueblo creyente, a la casa de nuestra Madre de Luján para pedirle que Ella interceda ante su Hijo por las necesidades más urgentes de la Patria. De modo particular queremos pedirle que nos ayude a los argentinos a:

1. valorar y construir con empeño perseverante la amistad social entre todos los habitantes de nuestra Patria, desterrando desencuentros, odios, rencores y enfrentamientos y promoviendo la equidad y la justicia para todos;

2. favorecer y cultivar la disposición al diálogo genuino en la verdad y el respeto entre personas y sectores, como camino indispensable en la búsqueda del bien común;

3. afianzar las instituciones democráticas de la República y el federalismo, respetando la Constitución Nacional, garantía para todos de una convivencia pacífica e incluyente.

Invitamos a todos los fieles a unirse a este gesto orante y a retomar la “oración por la Patria”, tan apreciada en nuestras comunidades, como primero y principal servicio que los católicos argentinos queremos ofrecer a nuestra querida Nación.
 

95ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina
Pilar, 8 de abril de 2008

junio 25, 2008 Posted by | Reflexiones | Deja un comentario

No Digas Padre Nuestro

No digas padre nuestro

 

No digas: PADRE
Si cada día no te comportas como hijo.

No digas: NUESTRO
Si vives aislado en tu egoísmo

No digas: QUE ESTAS EN LOS CIELOS
Si solo piensas en las cosas terrenales.

No digas: SANTIFICADO SEA TU NOMBRE
Si no lo honras, ni lo alabas.

No digas: VENGA A NOSOTROS TU REINO
Si lo confundes con el éxito material.

No digas: HAGASE TU VOLUNTAD
Si no lo aceptas cuando es dolorosa.

No digas: DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA
Si no te preocupas por la gente que tiene hambre.

No digas: PERDONA NUESTRAS OFENSAS
Si guardas rencor a tu hermano.

No digas: NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACION
Si tienes la intención de seguir pecando.

No digas: LIBRANOS DEL MAL
Si no tomas partido contra el mal.

No digas: AMEN
Si no has entendido o no has tomado en serio las palabras del padre nuestro.

 

 

 

 

 

 

junio 25, 2008 Posted by | Reflexiones | Deja un comentario

La Sagrada Familia

Jose

Es el jefe de la familia y actúa siempre como Dios le manda, muchas veces sin comprender el por qué de lo que Dios le pide, pero teniendo fe en Él.Cuando se entera que María estaba embarazada piensa en abandonarla porque la quería mucho y no deseaba denunciarla publicamente (como era la costumbre de la época), pero el Ángel de Dios se le apareció en sueños y le dijo que lo que había sido engendrado en el vientre de María era obra del Espíritu Santo y que no temiera en recibirla.
“Al despertarse, José hizo lo que el Ángel del Señor le había ordenado: llevó a María a su casa”. (Mt:1-24,25)

Cuando nace el niño, él le pone el nombre de Jesús, como el Ángel le había dicho.
“ella dió a luz un hijo,y él le puso el nombre de Jesús” Mt:1-25
Luego, cuando Herodes tenía intenciones de matar al Niño Jesús y ante otro aviso del Ángel del Señor, José toma a su familia y marcha hacia Egipto.

 

 
 

 

Por último,con la muerte de Herodes y ante un nuevo aviso del Ángel de Dios, lleva a su familia a instalarse en Nazaret.
Debemos agregar que José acepta a Jesús y lo ama como si fuera hijo suyo.
Jesús recibe de José la educación de “padre adoptivo” o “padre terrenal” que este le brinda aprendiendo, entre otras cosas, el oficio de carpintero.

 

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Maria

Desde el momento de la Anunciación,
María es el modelo de entrega a Dios.
En la Anunciación,
María se pone en manos de Dios, a su entera disposición.
 

“Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho” Lc:1-38María cría y educa a su hijo en medio de una situación difícil y con muchas carencias materiales; pero lo cría y educa con sobreabundancia de amor.

 

 “Su madre conservaba estas cosas en su corazón” Lc:2-52
 

 

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junio 25, 2008 Posted by | Material | Deja un comentario

La Familia

A veces olvidamos vivir la caridad con quienes más la merecen. ¿Por qué nos cuesta querer a nuestra familia?

 

Querer al enemigo es, en efecto, un mandamiento del cristianismo: poner la otra mejilla es vencerse y perdonar a quien nos ha hecho daño de algún modo. Querer al prójimo bajo cualquier circunstancia, perdonar y actuar, no cómo quisiéramos, sino como hijos de Dios.Sin embargo, muchas veces pensamos que la caridad sólo vale cuando somos objeto de vejaciones o malos tratos. El gran reto que impone la caridad es con la gente que se mantiene cerca de nosotros, sea por un vínculo familiar o de amistad. El verdadero cariño tiene su prueba de fuego en los círculos más íntimos, en la casa, en el trabajo..
Y en algunos casos tristemente, la caridad muere a manos de la confianza. La estrechez de los lazos y la cercanía hace que nos olvidemos del respeto que va aparejado al cariño. Un grito, una petición hecha con desdén o cualquier gesto hiriente para con quienes nos rodean suceden cuando el cariño se mal interpreta y la confianza se confunde con la tosquedad.
Es muy común que, por tratarse de un hermano, un padre o cualquier familiar, a esa persona no le tratemos cómo se merece. Arrebatamos las cosas, exigimos un servicio o no somos corteses con aquellos que llamamos “nuestros seres queridos” simplemente porque son “de confianza”.
La costumbre y la convivencia pueden prestarse a bajar el nivel en el trato, a que nos tomemos libertades con nuestros hijos, padres o hermanos. Se trata de personas que comparten un lazo muy íntimo con nosotros, cierto, pero que son individuos que merecen nuestro respeto y, con mayor razón, por ser sangre de nuestra sangre.

“Un mandamiento nuevo os doy, que os ameís los unos a los otros como yo os he amado”. Este mandamiento nuevo que nos dio Cristo debe vivirse, primero, en la familia.

En esta iglesia doméstica, que es la familia, deben resonar con fuerza las palabras de san Pablo: “si no tengo caridad, no tengo nada”. Si en la familia no hay un verdadero amor, no tendremos nada.

Y es que el amor que debemos a nuestros seres queridos tiene que mostrarse en actos concretos. Obras son amores y no buenas razones, canta la sabiduría popular, y es una exigencia que debe reinar en la familia:

– Ser servicial y ayudar sin que nos lo pidan a las tareas cotidianas dentro del hogar (levantar la loza después de las comidas, hacer algún encargo, mostrarse diligente en los favores que se nos piden, acompañar a quien lo necesita, adelantarse a los favores, etc.)

– Convivir con la familia con una buena actitud, conversar e interesarnos por los asuntos de padres, hijos y hermanos para conocerlos mejor y poder tratarlos con verdadero cariño.

– Tratar a nuestra familia con el respeto que merece. Evitar las situaciones incómodas, no intrometernos en su intimidad (a menos que se nos permita), respetar el tono humano (cuidar el pudor, el lenguaje y el trato).

– Hay que recordar siempre que la familia es una pequeña comunidad donde conviven varones y mujeres: cuidar el trato permitirá que esa convivencia sea atractiva y plenamente familiar.

– Mostrarnos realmente a su disposición cuando lo necesitan. Que de verdad sepan que pueden contar con nuestra ayuda en cualquier momento.

– Evitar ser molestos o abusivos. En efecto, un hijo, hermano o padre, es incondicional, pero el vínculo familiar también exige de una buena dosis de prudencia y sentido común para pedir favores.

No hay que olvidar que la caridad primero ha de vivirse con las personas más cercanas: hijos, padres, hermanos… ellos son lo más importante y a veces lo que menos cuidamos. Si permitimos que la costumbre y el hecho de compartir un techo se vuelvan motivo de un trato corriente, estaremos faltando gravemente a la caridad.

Recordemos el amor que se vivía en la Sagrada Familia, reflejo del cariño que debe respirarse en cualquier hogar. Ese será siempre el mejor ejemplo para tratar a quienes forman nuestra familia.
 
 
 

 

junio 25, 2008 Posted by | Material | Deja un comentario

El Denario

El Denario

El Denario es un cordón con diez cuentas y una cruz en el extremo. Algunos denarios tienen 4 cuentas más antes de la

cruz para rezar el Ángelus.

El denario es una herramienta que nos puede ayudar muchísimo para comenzar a rezar y con ello aprender a orar.

Rezar con el Denario

Te presentamos en este folleto, algunas maneras de rezar con el denario.

El Santo Rosario

1. Mientras sostienes el Crucifijo hacer la Señal de la Cruz y luego rezar el Credo.

2. Ofrecer el Rosario por alguna intención particular.

3. Anunciar el primer Misterio del Rosario de ese día y recitar un Padre Nuestro y luego diez Ave María. Nos vamos

guiando con cada cuenta mientras se reflexiona en el misterio.

4. Rezar un Gloria luego de las diez Ave Marías.

5. Cada una de las siguientes decenas es rezada de la misma manera: anunciando el correspondiente misterio, rezando

un Padre Nuestro, diez Ave Marías y un Gloria mientras se medita en el misterio.

6. Cuando se ha concluido el quinto misterio el Rosario suele terminarse con el rezo del Ángelus (o tres Ave María) por las

intenciones del Papa.

7. Por último se reza el Salve Reina.

Los Misterios del Rosario son:

• Misterios Gozosos (lunes y sábado)

1. La encarnación del Hijo de Dios. 2. La visitación de Nuestra Señora a Santa Isabel. 3. El nacimiento del Hijo de Dios. 4.

La Presentación del Señor Jesús en el templo. 5. La Pérdida del Niño Jesús y su hallazgo en el templo.

• Misterios Dolorosos (martes y viernes)

1. La Oración de Nuestro Señor en el Huerto de Getsemaní. 2. La Flagelación del Señor. 3. La Coronación de espinas. 4.

El Camino del Monte Calvario cargando la Cruz.

5. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor.

• Misterios Gloriosos (miércoles y domingo)

1. La Resurrección del Señor. 2. La Ascensión del Señor. 3. La Venida del Espíritu Santo. 4. La Asunción de Nuestra

Señora a los Cielos. 5. La Coronación de la Santísima Virgen.

• Misterios Luminosos (jueves)

1. El Bautismo en el Jordán. 2. La autorrevelación en las bodas de Caná. 3. El anuncio del Reino de Dios invitando a la

conversión. 4. La Transfiguración. 5. La Institución de la Eucaristía, expresión sacramental del misterio pascual.

Pequeño Rosario

Si no puedes rezar el Rosario completo puedes tomar estas otras opciones.

• En vez de rezar un Ave María en cada cuenta di una jaculatoria (una frase a la Virgen) como por ejemplo: “María Madre

mía”, “Virgen María, auxíliame.”, “Bendita Seas Madre mía”.

• Medita un misterio y reza un Padre Nuestro y un Ave María por cada dos cuentas del denario hasta alcanzar las diez

cuentas.

La Oración a Jesús Nazareno

Reza un Padre nuestro y por cada cuenta la oración del ciego de Jericó: “¡Jesús Nazareno, Hijo de Dios, ten piedad de

mí.”. Termina con un Gloria.

10 Jaculatorias con el Denario

Las jaculatorias son frases breves que podemos rezar a Dios en cualquier circunstancia de nuestra vida. Algunas son:

• “Señor mío, Dios mío.”

• “Hágase tu voluntad”

• “El Señor es mi pastor, nada me puede faltar”

• “Creo Jesús, pero aumenta mi fe.”

• “Señor enciende en mí, el fuego de tu Amor.”

Usa el denario para rezar durante todo el día: al levantarte, al ir al trabajo o a estudiar, durante tus descansos, en tus

tiempos de caminata o transporte, durante la noche, antes de dormir.

De esta manera todo tu día comenzará a estar lleno de Dios y tu vida se transformará por completo.

El fruto del silencio es la oración.

El fruto de la oración es la fe. El fruto

de la fe es el amor. El fruto del amor es

el servicio. El fruto del servicio es la paz.

Madre Teresa de Calcuta

junio 25, 2008 Posted by | Material | 3 comentarios